Así ayudan las burbujas de magma a resolver el enigma de los extraños círculos en Venus

¿Te has preguntado qué misteriosos secretos esconde la superficie de Venus? Las coronas de este planeta gemelo de la Tierra podrían ser la clave para desvelar su intenso pasado volcánico… y lo que sabemos acaba de dar un giro inesperado. ¿Preparado para un viaje a través del manto ardiente de Venus?

Las extrañas coronas de Venus: ¿montañas o algo más?

En Venus, el planeta más parecido –al menos en tamaño– a la Tierra y, sin embargo, tan endemoniadamente distinto, hay algo que llama la atención incluso al ojo más inexperto: círculos enormes, salpicando su corteza. Las llaman coronas. Esas formas curiosamente redondeadas –que según quien las mire, recuerdan a colinas infladas o a esos pastelitos hundidos que se han enfriado demasiado rápido– son uno de los grandes enigmas de nuestro Sistema Solar.

¿Por qué existen? ¿De dónde vienen sus extrañas dimensiones? En algunas regiones, estas estructuras tienen el tamaño de pequeñas provincias (literalmente, hasta 2.000 km de diámetro… ¡una barbaridad!). Y en otras, la superficie aparece repleta de coronas mucho más pequeñas, multiplicadas como si brotasen en racimos.

El motor oculto: burbujas de magma y el “techo de cristal” venusiano

Un equipo del Instituto Scripps de Oceanografía acaba de lanzar un modelo que pone patas arriba lo que creíamos saber. ¿La causa de estas coronas? Resulta que la culpa es del magma. Magma fluyendo y burbujeando desde el mismo núcleo del planeta, intentando abrirse paso a través de kilómetros y kilómetros de roca sólida.

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A diferencia de la Tierra –llena de placas tectónicas móviles, como losas flotando en una bañera crujiente– Venus presenta una corteza rígida, como una sola galleta dura y resistente. Así que, cuando las grandes corrientes de magma ascienden hacia la superficie venusiana, muchas veces se topan con un límite: una capa mineral que actúa como un “techo de cristal” situado a unos 600 km de profundidad.

La imagen resulta fácil de visualizar: debajo, burbujas gigantes de material fundido subiendo con fuerza. Pero al encontrarse con este techo, la mayor parte queda atrapada. Solo algunas burbujas más pequeñas logran filtrarse, empujando la corteza hacia arriba y formando esas icónicas coronas. A veces gigantes, otras (muchas) diminutas. ¿Consecuencia? Venus luce con esa “piel” abollada y llena de cicatrices únicas.

Así se forman los extraños círculos venusianos

  • El calor y el magma viajan desde el núcleo venisiano en burbujas (literalmente) hacia la corteza.
  • Al acercarse a los 600 km de la superficie, se encuentran con una capa rocosa impenetrable, distinta de la corteza terrícola.
  • Solo pequeños fragmentos de magma atraviesan ese límite, saliendo a la superficie y formando coronas en racimo, o en ocasiones, una enorme corona si la burbuja es lo bastante potente.

Una revolución en marcha: Venus y su gran misterio geológico

Para la comunidad científica, este hallazgo es solo la punta del iceberg… bueno, de la efusiva actividad magmática de Venus –aunque allí, el hielo y el frío estén completamente fuera del menú. Hasta ahora, sabíamos que la Tierra tenía un sofisticado sistema de placas y vulcanismo, pero Venus parecía no encajar con ese molde. La nueva investigación sugiere que podríamos estar ante un paradigma diferente, pero igual de fascinante.

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¿Qué nos falta entonces? Una teoría que explique todo el rompecabezas, un equivalente a la tectónica de placas, pero para las rarezas de Venus. «Nos encontramos, en cierto sentido, como los geólogos de los años 60: sabiendo que hay patrones, pero sin la llave para entenderlos», asegura el equipo investigador.

Quizá estamos justo al borde de una auténtica revolución. Esos círculos tan marcianos (o venisianos, por usar el término correcto) pueden ser la pista definitiva para desenterrar cómo funciona ese enigmático planeta.

¿El próximo gran salto?

Los astrónomos, geólogos y apasionados del cosmos ya están mirando a Venus con otros ojos. Pronto, las futuras misiones espaciales, como VERITAS o EnVision, prometen enviar datos aún más detallados sobre la corteza y el misterio de las coronas. Y seguro, seguro, habrá sorpresas.

¿Te animas a seguir el rastro de las burbujas venisianas?

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