Descubren formas únicas de collares y estrellas nunca vistas en las nubes de Saturno

¿Creías que ya lo habíamos visto todo en Saturno? Pues parece que el sexto planeta nos tenía guardadas unas sorpresas de órdago. El James Webb, ese telescopio espacial incansable, acaba de asomarse a las capas altas de la atmósfera saturniana y se ha topado con fenómenos que, sinceramente, nadie esperaba. ¿Auroras con collares de cuentas oscuras? ¿Estrellas incompletas asomando entre gases y tormentas? Así, sin avisar. Sigue leyendo, que lo que viene es de otro mundo –y nunca mejor dicho.

Descubrimientos inesperados bajo la mirada del James Webb

Durante diez horas seguidas, el pasado 29 de noviembre, Saturno giró lentamente bajo la atenta mirada del Telescopio Espacial James Webb. Lo que pretendía ser una mediana observación de la atmósfera terminó por convertirse en un desfile de rarezas astronómicas. Los expertos, liderados por el catedrático Tom Stallard de la Universidad de Northumbria, no daban crédito: “Esperábamos bandas difusas y señales conocidas, pero nos topamos con estructuras que parecen sacadas de un catálogo de joyas cósmicas”.

Este hallazgo, que se presentó por todo lo alto en la reunión científica EPSC-DPS2025 de Helsinki y fue recogido en una publicación científica de referencia, abre un capítulo totalmente nuevo sobre la física de los gigantes gaseosos.

Relacionado:  ¿Podemos ver la bandera en la Luna? Explicación del diámetro angular

El hidrógeno misterioso y su señal infrarroja

La clave estuvo en poner foco sobre la molécula de hidrógeno ionizado, H3+. Este compuesto, protagonista de importantes reacciones químicas en la atmósfera de Saturno, emite unas señales en el infrarrojo que hasta ahora sólo podíamos intuir. Pero con el espectrógrafo del JWST, el equipo pudo escudriñar a la vez tanto los iones H3+ de la ionosfera, a unos 1.100 kilómetros sobre las nubes, ¡como el metano de la estratosfera, a 600 kilómetros de altitud!

Estructuras que nadie había previsto: collares y estrellas incompletas

  • En la ionosfera: Lo primero que sorprendió fueron las formaciones oscuras, parecidas a “cuentas de collar”, incrustadas en los brillantes halos de la aurora saturniana. No solo se mantuvieron estables durante horas, sino que, con el tiempo, se desplazaban despacio, como si Saturno llevara un collar móvil y cambiante.
  • En la estratosfera: Descubrieron una estructura con forma de estrella que se extendía desde el polo norte hacia el ecuador. Pero ojo, sólo tenía cuatro de los seis brazos esperados, creando un patrón asimétrico que dejó a todos con la boca abierta.

Entre el hexágono y el misterio

La formación estelar aparecía justo sobre el enigmático hexágono de Saturno, esa tormenta de formas imposibles que fascina a la comunidad científica desde hace décadas. ¿Casualidad? ¿O hay una “columna invisible” que se eleva desde las tormentas profundas hasta las capas más altas, uniendo ambos fenómenos? El equipo rastreó los patrones y descubrió que los brazos de la estrella parece que brotan exactamente encima de los vértices del hexágono…

Auroras, magnetosfera y procesos que todavía no entendemos

Lo que parece claro –y aquí viene lo de romper esquemas– es que las cuentas oscuras podrían surgir de la interacción entre la magnetosfera (la burbuja magnética que envuelve al planeta) y la atmósfera que da vueltas a toda velocidad. Ese choque quizá origine las auroras más intensas y complejas jamás detectadas. Y el patrón estelar, único en su género, invita a imaginar procesos desconocidos e imposibles de ver en la Tierra.

Relacionado:  Las dos estrellas brillantes en el cielo: todo sobre estrellas brillantes

Como puntualiza el Dr. Stallard, “el James Webb nos ha dado una sensibilidad sin precedentes para explorar estas capas misteriosas. Y los resultados no se parecen a nada que hayamos visto antes ni siquiera en los demás planetas gigantes”.

Lo que queda por averiguar (y lo que se nos escapa)

¿Hay conexión real entre esas esferas oscuras y el brazo más intenso de la estrella? ¿O, simplemente, el cosmos ha decidido jugar con nuestra necesidad de encontrar patrones? Nadie lo sabe. Pero lo que es seguro es que estas rarezas pueden enseñar mucho sobre cómo funcionan las atmósferas de los colosos gaseosos. Quizá sea la pista para entender la energía detrás de las auroras, o para descubrir nuevos movimientos de masas de gas y tormentas en estos planetas remotos.

El próximo paso: vigilar a Saturno en su cambio de estación

El equipo de científicos está como loco por seguir observando. El próximo equinoccio de Saturno, evento que ocurre cada 15 años terrestres, podría cambiar el tablero: las nuevas condiciones solares tal vez transformen por completo esos patrones de collares y estrellas. Y, como no se pueden ver con telescopios desde Tierra, el James Webb será el único que pueda contarnos el siguiente capítulo.

Descubren formas únicas de collares y estrellas nunca vistas en las nubes de Saturno

Saturno, una vez más, se nos escapa de las manos. Lo que parecía familiar se ha vuelto, de repente, profundamente extraño. Y justo ahí, en medio de luces y collares cósmicos, la astronomía encuentra otra excusa para seguir mirando al cielo con curiosidad, y una pizca de asombro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio